MONSEÑOR VIGANÒ NO TIENE PELOS EN LA LENGUA
Insto a la Fraternidad San Pío X a que se niegue categóricamente a suspender las consagraciones episcopales anunciadas. Son innegociables: constituyen un deber sagrado ante Dios y las almas;Insto a rechazar cualquier "diálogo teológico" que suponga la compatibilidad del Concilio Vaticano II con la Tradición. El problema no es "interpretar" el Vaticano II, sino reconocer que introdujo errores que socavan la doctrina católica en puntos esenciales y ponen en peligro la salvación de las almas.
* Invito a todos los católicos de buena voluntad —clero, religiosos y fieles— a reconocer que el estado de necesidad persiste y que la salvación de las almas requiere pastores que no se comprometan con el error.
Estoy seguro de que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X seguirá orando por la conversión de los pastores infieles y por el triunfo del Inmaculado Corazón de María. Y que no cambiará la Verdad por un reconocimiento que significaría aceptar el error y traicionar el legado de su Fundador, el venerado Arzobispo Marcel Lefebvre."
+ Carlo Maria Viganò, Arzobispo